Cuando tú y tu profesor decidáis que ya estás suficientemente preparado para presentarte al examen, hazlo. Comprobarás que te bastarán sólo dos cosas para aprobarlo con facilidad:
* Conocer todas las situaciones posibles que se puedan dar durante la conducción y saber qué hacer en ellas.
* Prestar la máxima atención a lo que te vaya pidiendo el examinador y obedecer punto por punto, ciñéndote completamente a tus conocimientos.
Si además de eso, consigues dominar tus nervios, tienes el aprobado seguro. Sólo si permaneces totalmente tranquilo, podrás concentrarte y prestar una atención profunda a lo que se te va pidiendo.
RECUERDA QUE...
* Al empezar el examen debes reglar el asiento y los espejos y abrocharte el cinturón de seguridad.
* Olvídate de toda la gente que te pueda acompañar dentro del vehículo, incluido tu profesor. Presta atención sólo a lo que te diga el examinador.
* Pon especial atención a los pasos de cebra, los cruces, los semá, las rotondas y los carriles de incorporación.
* Señaliza adecuadamente todas las maniobras.
* Controla periódicamente la velocidad, para no sobrepasar la permitida en ese momento, pero tampoco seas excesivamente lento.
* Y, por supuesto, no recurras a aquellos "vicios" de los que antes hablamos, como apoyar el codo en la ventanilla, arrancadas fuertes, volver la cabeza para hablar, etc.
* Los requisitos oficiales para presentarte al examen práctico son los mismos que para el teórico.
¡SUERTE!
© 1999 - 2012 Tramitación, Gestión e Inversiones Elx S.L.